Finanzas logró un rollover del 127% en la última licitación, evitando que $1,8 billones regresen a la calle. Con la mirada puesta en los pesados vencimientos de julio, el equipo económico estiró plazos de deuda hasta 2029 y reforzó la caja en dólares.
BUENOS AIRES – En una jornada marcada por la disciplina fiscal y monetaria, la Secretaría de Finanzas, liderada por Federico Furiase, logró un resultado que refuerza el plan de estabilización del Palacio Hacienda: renovó la totalidad de sus vencimientos en pesos y captó un excedente de liquidez que no volverá al mercado, blindando así el frente inflacionario tras el dato de marzo.
El fin del “dinero en la calle”
La licitación arrojó un rollover del 127%, lo que en la práctica significa que el Gobierno no solo refinanció lo que debía, sino que retiró pesos adicionales de circulación. Según el analista Nau Bernues, el “apretón monetario sigue intacto”, una señal clara de que el Ministerio de Economía busca neutralizar la emisión que genera la compra de reservas del Banco Central.
Los números clave de la licitación en pesos:
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Adjudicación total: $9,92 billones.
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Ofertas recibidas: $11,80 billones.
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Plazo promedio: Se estiró a 405 días, logrando colocar títulos con vencimiento en 2028 y 2029.
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Tasas: Las LECAP a agosto de 2026 cortaron a una tasa efectiva mensual del 2%, reflejando la compresión de tasas en el mercado.
Blindaje para julio: La ruta del dólar
El dato más observado por los inversores fue la colocación de deuda en moneda extranjera. El Gobierno adjudicó USD 300 millones repartidos equitativamente entre los bonos AO27 y AO28. Esta maniobra tiene un objetivo quirúrgico: acumular los fondos necesarios para afrontar el compromiso de USD 4.300 millones con bonistas privados en julio.
“El objetivo es llegar a USD 2.000 millones con cada uno de estos instrumentos (AO27 y AO28) para despejar el horizonte financiero”, señalaron fuentes oficiales.
Un detalle técnico no menor: el bono AO27 (vencimiento octubre 2027) sigue siendo el preferido del mercado. Al vencer antes del recambio presidencial de 2027, los inversores lo ven como un refugio de menor riesgo político en comparación con el AO28, que paga una tasa más alta (8,51% anual) pero exige una apuesta a más largo plazo.
Horizonte despejado hasta 2027
Para Felipe Núñez, director del BICE, el éxito de la jornada radica en la extensión de la “duration” de la cartera, que ahora promedio los 1,65 años. Al mover los vencimientos hacia 2028/29, el equipo económico logra “limpiar” el perfil de vencimientos de 2027, quitando presión sobre el final del mandato actual.
Mañana jueves, el mercado tendrá una “segunda vuelta” donde Finanzas habilitará un cupo adicional de USD 100 millones para cada uno de los bonos en dólares, manteniendo las mismas tasas de interés fijadas hoy. Con el tipo de cambio estable y la brecha bajo control, el Gobierno aprovecha la ventana de oportunidad para pasar la deuda de corto a largo plazo.