Reconozco que cada año, ante el anuncio de una nueva familia de televisores LG, me invade una mezcla inevitable de ilusión y escepticismo. ¿Es posible mejorar lo que ya roza la perfección? Tras probar la aclamada OLED evo G5, consideré que la firma surcoreana había tocado techo. Sin embargo, con la nueva LG OLED evo G6 instalada en el salón, la realidad me obliga a retractarme.
Ver películas mil veces vistas y descubrir, de repente, texturas en la piel o sutiles detalles ocultos en las sombras que antes eran invisibles, es una experiencia cinematográfica soberbia. Esta pantalla de 65 pulgadas no solo brilla con una potencia inédita, sino que redefine la excelencia visual, convirtiéndose en el nuevo objeto de deseo tecnológico del año, a pesar de arrastrar algunos puntos ciegos difíciles de justificar.
Diseño “Gallery” de infarto y un soporte mejorable
La LG G6 mantiene una línea estética impecable y continuista. Su panel OLED está rodeado por un marco prácticamente inexistente, diseñado específicamente para colgarse y quedar completamente suspendido como si fuera una obra de arte.
No obstante, la obsesión por la pared penaliza a quienes prefieren el mueble tradicional: la peana incluida en este modelo no está a la altura de las circunstancias. El sistema de pedestal se percibe inestable y, aunque soporta correctamente los 22 kilos de la pantalla, manifiesta un balanceo que no transmite la seguridad que uno espera en un equipo de esta categoría.
En el despliegue técnico de su pantalla, nos encontramos ante un verdadero titán:
- Resolución y refresco: Panel 4K con una tasa de refresco de hasta 165 Hz.
- Formatos premium: Soporte total para Dolby Vision, HDR10 y Hybrid Log Gamma (HLG).
- El salto histórico: Por primera vez en la tecnología OLED, se rompe la barrera de los 3.000 nits de brillo.
Esta luminosidad inusual dota a las escenas oscuras de una vivacidad asombrosa; un pequeño fuego en mitad de la noche parece cobrar vida propia en la habitación. No obstante, para el ojo de un usuario tradicional, la diferencia respecto a la espectacular G5 del año pasado podría ser difícil de apreciar en el día a día.
Conectividad anacrónica y un sistema operativo que exige renovación
En el apartado de conexiones, la G6 ofrece luces y sombras. Dispone de un receptáculo en forma de L que congrega cuatro puertos HDMI (uno de ellos eARC), toma Ethernet, salida óptica de audio, conector de 3,5 mm y entrada de antena. Sin embargo, el fabricante tropieza en un detalle flagrante: sus tres puertos USB son versión 2.0. En pleno 2026, la ausencia de al menos un puerto USB 3.0 de alta velocidad resulta una decisión incomprensible y anacrónica para la gama súper premium.
Por otra parte, el ecosistema de software sigue encomendado a webOS. El sistema funciona de manera correcta, pero empieza a dar síntomas de estancamiento. La interfaz muestra leves retrasos de décimas de segundo en los tiempos de carga, quedando un escalón por debajo de la fluidez que ofrecen dispositivos externos como Apple TV o Google TV Streamer.
A pesar de la incorporación de una vistosa pantalla de widgets para personalizar el modo de espera, el sistema sigue siendo demasiado burocrático: modificar los ajustes de imagen o de red requiere dar demasiados pasos en los menús.
Rendimiento cinéfilo y ‘gamer’ al más alto nivel
Donde no hay fisuras es en el rendimiento puro. La calidad de imagen de la LG G6 es, con probabilidad, la más alta del mercado actual. Los negros son absolutamente puros, sin rastro de fugas de luz, y la calibración de color de fábrica respeta de forma fidedigna la visión original de los directores de cine.
Los jugadores de videojuegos también encuentran aquí su ecosistema ideal: la tasa de 165 Hz y el intuitivo Gaming Hub cubren con creces las exigencias de las consolas de última generación y PCs de alta gama.
El veredicto: ¿Vale la pena el desembolso?
La LG OLED evo G6 es un producto maduro, espectacular y pulido con precisión milimétrica. Sin embargo, su posicionamiento en el mercado la sitúa más en el terreno del capricho que en el de la necesidad: su precio de salida es de 2.795 euros.
Para quienes busquen renovar su pantalla, el mercado actual ofrece tres vías muy claras en función del presupuesto:
| Modelo | Tecnología | Precio Orientativo | Perfil de Inversor |
| LG OLED evo G6 | OLED (3.000 nits / 165 Hz) | 2.795 € | El entusiasta que busca la máxima vanguardia hídrica de color. |
| LG OLED evo G5 | OLED (Modelo 2025) | 1.700 € | La opción más sensata; rendimiento soberbio a precio competitivo. |
| Samsung Micro RGB R95H | Micro RGB | Gama Súper Premium | El deseo inalcanzable: brillo excelente y ausencia total de reflejos. |
| TCL 65C8K | QD-Mini LED | 1.099 € | La alternativa imbatible en relación calidad-precio bajo el ecosistema Bravia. |
La conclusión es evidente: si el dinero no es un obstáculo, la LG G6 le otorgará la mejor imagen del mercado. Pero si busca optimizar su inversión, mirar hacia el modelo del año pasado o explorar las nuevas propuestas de la competencia puede ser la decisión más inteligente del año.




