BUENOS AIRES. A cuatro meses de la implementación de la denominada “Ley de Modernización Laboral”, un estudio elaborado por el Instituto Argentina Grande (IAG) advierte que la normativa no logró revertir el deterioro del mercado de trabajo. De acuerdo con el primer Monitor de la Reforma Laboral, en este cuatrimestre se perdieron 36.000 empleos registrados y se contabilizó el cierre de 6.905 empresas en todo el país.
El informe detalla que esta contracción profundiza una tendencia recesiva de arrastre, acumulando 13 meses consecutivos de caída en el empleo privado formal y un total de 241.200 puestos destruidos desde noviembre de 2023. Asimismo, el análisis destaca que la contracción afectó a la práctica totalidad de los sectores productivos —incluyendo actividades dinámicas como minería, hidrocarburos e intermediación financiera—, en consonancia con las advertencias formuladas previamente por el Centro RA de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
Indicadores sociales y contracción salarial
Como consecuencia de la baja en la tasa de entrada de trabajadores al mercado formal —la cual tocó un piso de 1,6% sobre el total de ocupados—, los principales indicadores laborales sufrieron un marcado retroceso:
- Desocupación: Se ubicó en el 7,9%.
- Subocupación: Alcanzó el 11,5%.
- Informalidad laboral: Trepó al 45% de los ocupados, marcando el valor más alto en la serie histórica de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y afectando a más de 6 millones de personas.
En el plano de los ingresos, el reporte puntualiza que los salarios del sector privado registrado acumulan una caída real del 3,7% en comparación con el promedio registrado entre enero y noviembre de 2023. Dicho porcentaje asciende al 8% al contemplar el IPC actualizado, mientras que los haberes del sector público nacional acusan un retroceso real del 37,8% en idéntico período.
Radiografía del impacto empresarial
El estudio califica el impacto sobre el tejido corporativo como un fenómeno de proporciones históricas. Desde el inicio de la actual gestión gubernamental se registra la clausura de 31.342 firmas a nivel nacional, con una merma adicional de 709 unidades productivas solo en el último mes relevado.
El desplome recae de manera asimétrica sobre las pequeñas y medianas empresas:
- Las compañías de 1 a 10 empleados sufrieron un recorte del 6,8%.
- El 47% del total de cierres recayó en estructuras productivas de hasta 100 trabajadores.
Desde una perspectiva sectorial, las mayores reducciones netas se concentraron en Comercio (-8.758 empresas), Transporte y almacenamiento (-6.915) e Industria (-4.158). Territorialmente, el fenómeno afecta a 23 de las 24 jurisdicciones provinciales —con las regiones del Norte y Cuyo entre las más golpeadas—, siendo Neuquén la única excepción con un saldo positivo marginal de 72 nuevas firmas.
Por último, al evaluar los instrumentos centrales de la reforma, el IAG concluyó que herramientas como la ampliación del período de prueba y el esquema de banco de horas no constituyeron incentivos suficientes para dinamizar la contratación formal por parte del sector privado.

