El Gobierno anunció una modificación radical: a partir del 1 de enero de 2026, la banda de flotación del dólar se ajustará mensualmente según la inflación, abandonando el 1% de ajuste actual, en un intento por frenar la presión sobre las reservas del Banco Central.
Tras un reciente y leve ajuste en las tasas de interés, el plazo fijo mantiene su posición como una de las opciones de inversión más seguras y populares entre los ahorristas que buscan proteger su poder adquisitivo y generar rendimientos mensuales.