La operación, valuada en 315,2 millones de dólares, se produce en un momento de máxima tensión entre el holding industrial y el Gobierno nacional tras la controvertida licitación de los tubos para Vaca Muerta.
La volatilidad sacude a Wall Street con caídas de hasta el 31% en activos refugio. En contraste, el BCRA cerró enero con compras récord y las reservas superan los u$s 44.000 millones.
Denunció que la confianza de los mercados no responde a una mejora económica, sino a la garantía de un ajuste social extremo y al endeudamiento externo.