En una jornada de trabajo intensivo y de alta complejidad técnica, personal de SAMEEP, con el apoyo táctico fundamental de buzos del Cuerpo de Operaciones Especiales (COE) de la Policía del Chaco, llevó a cabo este sábado un exitoso operativo de limpieza y desobstrucción en las tomas de agua cruda de las Plantas Potabilizadoras N° 1 y N° 2, ubicadas en la localidad de Barranqueras.
Estas maniobras, enmarcadas en un programa integral de mantenimiento preventivo y correctivo, resultan vitales para optimizar la producción y garantizar la progresiva normalización de la red de agua potable que abastece al área metropolitana.
El desafío en las profundidades del riacho
Las tareas se concentraron directamente sobre el lecho del riacho Barranqueras. Los equipos intervinieron la toma de agua de la Planta N° 1 y procedieron a la minuciosa remoción de materiales acumulados en los canastos de las bombas de captación de la Planta N° 2. Las cuadrillas se enfrentaron a un escenario asfixiante para el sistema hídrico: una acumulación masiva de sedimentos y vegetación que bloqueaba el paso del agua.
El gerente de Producción de SAMEEP, Aníbal Aquino, brindó precisiones sobre la magnitud del problema en la infraestructura:
“Estuvimos trabajando sobre las cañerías de aducción que transportan el agua cruda desde el riacho hacia las plantas potabilizadoras. Son conductos fundamentales para el proceso de producción y registraron importantes obstrucciones provocadas por ramas, raíces, camalotes, carrizales y otros materiales arrastrados por la corriente”.
Crisis hídrica: bajo caudal y arrastre de sedimentos
Según el análisis técnico de la empresa estatal, la situación crítica se originó por una conjunción de factores. Por un lado, las descargas provenientes del río Negro y las maniobras hidráulicas en el sistema de compuertas generaron un movimiento de masas en el fondo del cauce, depositando estos elementos directamente en las obras de toma.
Por otro lado, la pronunciada bajante que afecta actualmente al riacho Barranqueras agravó drásticamente el panorama, limitando el ingreso del caudal de agua necesario para su posterior tratamiento. “Durante esta intervención detectamos una obstrucción de gran magnitud en una de las cañerías principales”, detalló Aquino.
Coordinación interinstitucional y restablecimiento del servicio
El operativo no habría sido posible sin la articulación entre las distintas áreas del Estado. En este sentido, el gerente de Producción agradeció el rápido despliegue de las fuerzas de seguridad: “Gracias a esta tarea conjunta con los buzos del COE pudimos avanzar con el saneamiento de sectores críticos. Valoramos el permanente apoyo del Ministerio de Seguridad y de la Jefatura de Policía, que posibilitan estos operativos cuando la emergencia lo requiere”.
Tras la exitosa remoción de los bloqueos, las instalaciones recuperaron sus condiciones óptimas de operación. Desde SAMEEP confirmaron que el abastecimiento ha comenzado a normalizarse de manera paulatina y pidieron comprensión a los usuarios, recordando que, aunque estas intervenciones pueden generar bajas de presión temporales, son acciones absolutamente indispensables para asegurar a la comunidad un servicio eficiente, continuo y de alta calidad.




