En una iniciativa que busca tender un puente directo entre la educación pública y el mundo laboral, el Instituto Provincial de Desarrollo Urbano y Vivienda (IPDUV) selló una serie de convenios estratégicos con establecimientos de educación técnica de la región. A través de estos acuerdos, los alumnos que transitan la etapa final de su formación secundaria tendrán la oportunidad de realizar prácticas profesionalizantes en diversas áreas del organismo provincial.
El acto de rúbrica estuvo encabezado por el presidente del IPDUV, Fernando Berecoechea, quien formalizó el compromiso junto a las autoridades de las dos instituciones educativas pioneras en este ciclo: la Escuela de Educación Técnica (EET) N.º 21 “General Manuel Belgrano” de Resistencia y la EET N.º 15 de la localidad de Fontana.
La dinámica de las pasantías
Según los detalles del acuerdo firmado con Dante López, director de la EET N.º 21, un grupo inicial de ocho estudiantes de ese establecimiento comenzará un período de pasantías de un mes de duración. Los jóvenes cumplirán jornadas de tres horas diarias rotando por diferentes dependencias del Instituto. Esta inmersión laboral está diseñada para que los alumnos apliquen los conocimientos técnicos adquiridos en los talleres y aulas, al mismo tiempo que conocen desde adentro la maquinaria y el funcionamiento diario de una institución del Estado.
De manera paralela, Berecoechea formalizó un pacto de similares características con Rubén Alberto Guerrera, titular de la EET N.º 15 de Fontana. Gracias a esta firma, los futuros técnicos de dicha comunidad también tendrán garantizado el acceso a espacios de capacitación y práctica activa dentro de las oficinas del IPDUV.
Formación integral como objetivo
Fuentes del organismo de vivienda provincial subrayaron el valor agregado de esta política de integración. El objetivo primordial es dotar a los jóvenes chaqueños de herramientas tangibles para su inminente desarrollo profesional, favoreciendo la adquisición de experiencia empírica en entornos de trabajo reales y exigentes.
No obstante, la apuesta trasciende lo estrictamente técnico. Desde la dirección del IPDUV destacaron que estas prácticas son una oportunidad inmejorable para fortalecer habilidades blandas y forjar el carácter de los futuros profesionales. A través del roce diario, se busca cimentar valores como la responsabilidad, la sinergia del trabajo en equipo y la confianza personal, pilares fundamentales para afrontar con éxito los desafíos laborales y académicos del mañana.




