En una jornada que concentró un volumen de operaciones superior a los u$s 663 millones, el dólar oficial en el segmento mayorista registró un nuevo avance y tocó su valor más alto desde principios de febrero. Sin embargo, este reacomodamiento cambiario no frenó el ritmo de compras del Banco Central de la República Argentina (BCRA), que se encamina a cumplir su meta anual de acumulación de reservas apalancado por la liquidación de la cosecha gruesa.
La divisa mayorista avanzó $1 este martes y cerró a $1.427 para la venta. Pese al incremento, la cotización se mantiene holgada respecto del techo del esquema de bandas cambiarias (fijado hoy en $1.764,15), con una brecha del 23,6%. En el mercado minorista, el billete escaló $5 para ubicarse en $1.450 en la pizarra del Banco Nación, lo que empujó el valor del “dólar tarjeta” a los $1.885.
El pulso de los dólares paralelos
En sintonía con el mercado oficial, las cotizaciones financieras acompañaron la tendencia alcista. El Contado con Liquidación (CCL) trepó un 0,7% hasta los $1.500,96, consolidando un spread del 5,2% frente al mayorista. Por su parte, el dólar MEP avanzó un 0,6% para posicionarse en $1.447,5. En el circuito informal porteño, el dólar blue operó sin sobresaltos y se mantuvo estable en $1.435.
En el mercado de futuros, los contratos mostraron mayoría de bajas de hasta 0,2% para los tramos de 2026. Las proyecciones de la plaza local (“priceo”) sitúan al mayorista en $1.447 para fines de junio y en $1.621 para el cierre de diciembre.
Reservas: a un paso de los u$s 10.000 millones y el guiño del FMI
En el frente externo, la autoridad monetaria adquirió u$s 55 millones durante la jornada, elevando el acumulado de 2026 a u$s 9.802 millones. De este modo, el BCRA roza la barrera de los diez mil millones de dólares en apenas seis meses, un flujo alimentado por las exportaciones del agro y el regreso de las emisiones de deuda corporativa.
Este escenario de recomposición de divisas cobra mayor relevancia tras conocerse que el Fondo Monetario Internacional (FMI) flexibilizó las exigencias macroeconómicas. El organismo recortó en u$s 11.800 millones la meta de reservas internacionales netas prevista para junio de este año, brindando un margen de maniobra crucial para el Gobierno.
Sobre esta dinámica, el analista financiero Gustavo Ber resumió el clima de la city: “Un gradual reacomodamiento del dólar, en combinación con una sostenida acumulación de reservas, sería bienvenido por parte de los inversores, en especial si este proceso no afecta la mejor trayectoria reciente de la inflación”.

