Desde su hogar en un barrio humilde de Maracay, Venezuela, Myrelis Casique López, de 44 años, expresa su consternación por la deportación de su hijo a El Salvador, donde ahora se encuentra en una cárcel de máxima seguridad.
El Papa Francisco ha pasado una noche tranquila en el Policlínico Gemelli de Roma, donde continúa su tratamiento médico tras ser hospitalizado el 14 de febrero por una bronquitis que derivó en neumonía bilateral.