En una escalada sin precedentes en la intervención federal de la seguridad local, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha autorizado a unidades de la Guardia Nacional en Washington a portar armas de fuego.
Situado a más de un kilómetro de profundidad, este coloso subacuático ha registrado un incremento inusual de sismos, lo que podría ser un presagio de una inminente erupción.
El anuncio del presidente venezolano coincide con una operación antinarcóticos de Estados Unidos en el Caribe y el aumento de la recompensa por información que conduzca a su arresto.
La transacción, inicialmente calificada como "la locura de Seward", se demostró con el tiempo como una inversión inmensamente lucrativa, no solo en términos económicos, sino también geoestratégicos.