En este nuevo escenario, los bancos han comenzado a ofrecer tasas de interés más atractivas para los depósitos a plazo fijo, en un intento por captar pesos.
La volatilidad extrema se apodera de los mercados mientras el petróleo cae a mínimos de cuatro años y el mundo anticipa posibles represalias y analiza las actas de la Reserva Federal.