La medida, que implicó convalidar una fuerte suba de tasas de interés, busca desalentar la volatilidad del tipo de cambio y evitar un desplome de las tasas.
Sin embargo, este aval viene acompañado de un análisis crítico de la situación nacional, poniendo el foco en el gasto público, el rol del sector privado y el panorama social del país.
Esta tregua en el segmento mayorista se produce tras una importante novedad judicial en Estados Unidos, relacionada con el juicio por la expropiación de YPF.
Mientras los bonos en dólares operan en rojo, los ADRs (American Depositary Receipts) que cotizan en Wall Street registran mayoritarias subas, en línea con el optimismo global del mercado estadounidense, pero a contramano de un nuevo fallo adverso contra YPF y las crecientes preocupaciones fiscales.
Este retroceso se produce luego de que el Tesoro convalidara tasas de interés más altas en la licitación de deuda y se registrara un flujo de oferta de liquidaciones del campo. Sin embargo, el dólar blue mantuvo su ascenso, tocando un nuevo máximo nominal.
Esta medida busca asegurar que "cada dólar llegue a la cuenta sin descuentos inesperados", beneficiando principalmente a profesionales independientes, freelancers y grupos familiares que reciben asistencia económica.