Por otro lado, los bonos en dólares mostraron un cambio de tendencia, registrando alzas significativas. Esta dinámica ocurre mientras los inversores se preparan para la importante licitación del Tesoro programada para el miércoles 13 de agosto.
Este nuevo escenario, sumado a la política de déficit fiscal cero, ofrece una mayor solidez macroeconómica y podría anticipar un impacto moderado en la inflación, según la entidad.
Los ADRs de empresas locales en Wall Street treparon hasta un 6%, mientras que los bonos en dólares y el índice S&P Merval registraron avances generalizados.
La divisa se cotizó a $1.364 para la venta, una diferencia de $10 respecto al cierre del jueves, lo que ofrece un respiro momentáneo al mercado cambiario.
La decisión, aunque esperada por el mercado, evidenció fisuras internas en el Comité Federal del Mercado Abierto (FOMC), con un nivel de disidencia no visto en décadas.