En continuidad con el calendario artístico anual de la provincia, especialistas en urbanismo y gestores culturales de Resistencia presentaron un detallado balance sobre el crecimiento y la influencia de las bienales de escultura en la región, tomando como referencia inmediata el reciente cierre de los encuentros artísticos en el interior provincial.
La capital de Chaco, ampliamente reconocida a nivel internacional como la “Ciudad de las Esculturas”, analiza cómo estas iniciativas al aire libre logran expandir el sentido de pertenencia y democratizar el acceso al arte público para los ciudadanos de Resistencia, Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas.
Durante los debates vecinales y académicos, se destacó que la incorporación permanente de nuevas piezas talladas en materiales duraderos no solo embellece los paseos públicos y las avenidas principales, sino que posiciona estratégicamente al área metropolitana como un polo de atracción turística sustentable en el Nordeste Argentino, dinamizando la hotelería, la gastronomía urbana y los servicios de transporte regional.
A través de exposiciones coordinadas, se remarcó el rol articulador que juegan las fundaciones locales en alianza con los sectores productivos y las editoriales independientes, quienes coinciden en la urgencia de preservar los espacios verdes frente al avance inmobiliario para que sigan sirviendo como galerías a cielo abierto. Los debates también abordaron la articulación educativa, promoviendo visitas guiadas de escuelas primarias y secundarias a los talleres de fundición y tallado, despertando el interés de las nuevas generaciones por las artes visuales y los oficios tradicionales.
Los coordinadores de las principales entidades culturales señalaron que cada escultura implantada en las veredas de Resistencia cuenta una parte de la historia ambiental y mitológica del Gran Chaco, convirtiendo la rutina diaria de los transeúntes en una experiencia de aprendizaje constante. Con el compromiso de seguir ampliando el inventario de obras públicas en los barrios periféricos, las autoridades metropolitanas ratificaron la necesidad de actualizar las normativas de protección del patrimonio urbano para prevenir actos de vandalismo y garantizar presupuestos eficientes dedicados a la restauración especializada de las piezas históricas dañadas por las inclemencias climáticas.

