En una entrevista televisiva, el presidente de Estados Unidos relató su evacuación durante una gala, defendió la reacción de la primera dama y mantuvo su línea de confrontación abierta contra los medios de comunicación al ser consultado por el manifiesto del atacante.

En sus primeras declaraciones tras el incidente de seguridad que obligó a su evacuación de una cena de gala en el hotel Hilton de Washington, el presidente Donald Trump buscó proyectar calma y control. En diálogo con el programa 60 Minutos de la cadena CBS, el mandatario afirmó que en ningún momento sintió preocupación personal, aunque reconoció la gravedad del contexto al señalar: “Entiendo la vida. Vivimos en un mundo loco”.

La cronología de la evacuación

Trump detalló que su primera reacción ante el caos fue de confusión, admitiendo que inicialmente atribuyó el estruendo a la caída de una bandeja. Sin embargo, precisó que la percepción cambió rápidamente cuando el Servicio Secreto inició el despliegue táctico: “Quería ver qué estaba pasando. Para entonces, empezamos a darnos cuenta de que tal vez era un problema diferente, un problema malo”.

El presidente destacó la templanza de la primera dama, Melania Trump, quien lo acompañaba en la mesa principal. Según el relato presidencial, ella percibió la amenaza antes que él, tratándose de un evento de una magnitud que ella no había enfrentado previamente. “Ella se dio cuenta de antemano de que eso era más una bala que una bandeja. La manejó muy bien; es una mujer muy fuerte e inteligente”, concluyó.

Cruce tenso con la prensa

La entrevista subió de tono cuando la periodista Norah O’Donnell abordó el manifiesto de Cole Allen, el individuo armado que fue identificado como el responsable del intento de asalto. La lectura de los agravios contenidos en el documento —donde el atacante vinculaba al mandatario con casos de abuso y traición— provocó una reacción inmediata y hostil por parte de Trump.

“Estaba esperando que leyeras eso, porque sabía que lo harías. Porque son gente horrible”, replicó el presidente, negando categóricamente las acusaciones y calificando el contenido del manifiesto como “basura de una persona enferma”.

Relación tensa y futuro de los eventos públicos

Lejos de buscar un acercamiento tras el incidente, Trump reafirmó su postura crítica hacia los medios de comunicación. El mandatario insistió en que su tirante relación con la prensa responde a diferencias de fondo, principalmente en temas de seguridad y delincuencia, y acusó a los medios de alinearse con los intereses demócratas.

De cara al futuro inmediato, Trump se mostró desafiante y confirmó que su intención es celebrar la cena anual nuevamente en 30 días, asegurando que el evento contará con protocolos de seguridad reforzados para garantizar la integridad de todos los asistentes.