En una sesión marcada por el silencio estratégico de La Libertad Avanza y la presencia de Karina Milei en el recinto, la Cámara de Diputados aprobó los cambios a la norma ambiental con 137 votos a favor. La oposición denunció una “entrega” a los intereses mineros y advirtió sobre la inconstitucionalidad de la medida.
Tras una jornada de intensos debates pero sin sobresaltos para el Gobierno, la Cámara de Diputados de la Nación convirtió en ley la reforma de la Ley de Glaciares. El oficialismo, que inicialmente preveía una resistencia mayor, logró consolidar una mayoría de 137 votos positivos frente a 111 negativos, gracias al apoyo fundamental del PRO, la UCR y bloques provinciales.
Silencio táctico y quórum asegurado
La estrategia libertaria fue clara: evitar el desgaste en el micrófono y acelerar la votación. Al constatar que el número para la sanción estaba garantizado, los oradores de La Libertad Avanza (LLA) se dieron de baja sistemáticamente. “Están los votos, que se queden con los discursos”, deslizó un legislador oficialista en los pasillos del Congreso, resumiendo el clima de victoria anticipada que se respiraba desde temprano.
La seguridad del triunfo quedó sellada a las 22:00 horas con el ingreso al palco de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien supervisó el tramo final de la sesión.
Cruces y denuncias de la oposición
El debate técnico fue comandado por el sanjuanino José Peluc (LLA), quien defendió la norma como una herramienta para el crecimiento económico. Sin embargo, las voces críticas no tardaron en calificar la reforma como un retroceso ambiental:
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Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica): Calificó la ley de “regresiva e inconstitucional”, denunciando que el texto fue redactado por las propias empresas mineras.
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Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal): Defendió la ley original de 2010 y advirtió que la nueva norma liquida el rol científico del IANIGLA, el organismo técnico encargado del inventario de glaciares.
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Juan Grabois (Unión por la Patria): Utilizó una metáfora punzante al señalar que la ley es “envenenada” y que permitir minería en zonas glaciares es “como poner a Yiya Murano en el tanque de agua de tu casa”.
Claves del nuevo escenario
La reforma busca, según sus impulsores, facilitar las inversiones mineras en zonas de alta montaña, redefiniendo qué áreas están protegidas y cuáles quedan habilitadas para la explotación.
A pesar de los intentos de la izquierda y de Unión por la Patria por apartar el reglamento e interpelar a funcionarios como Manuel Adorni, la mayoría conformada por LLA, el PRO, la UCR e Innovación Federal se mantuvo abroquelada, garantizando no solo el quórum de 129 diputados inicial sino el triunfo final pasada la una de la madrugada.