Tras un ultimátum de 48 horas para bombardear la infraestructura energética iraní, el presidente de EE. UU. sorprendió al anunciar “puntos de acuerdo” con figuras clave de Teherán. El papel de Turquía, Pakistán y Egipto aparece como el puente crítico para evitar una guerra total.


De la amenaza de guerra al diálogo telefónico

En un giro inesperado que ha desconcertado a la comunidad internacional, el presidente Donald Trump anunció el lunes 23 de marzo que su administración mantiene conversaciones “muy buenas y productivas” con Irán. Este cambio de postura ocurre apenas días después de que Washington amenazara con destruir el sector energético iraní.

Aunque Teherán ha negado oficialmente cualquier acercamiento, Trump insistió en que ha dialogado con una “figura de alto rango” del régimen, a quien describió como el líder “más respetado”, aclarando que no se trata del Líder Supremo, Mojtaba Jamenei. El mandatario estadounidense evitó dar nombres propios argumentando razones de seguridad para sus interlocutores.

El “Triángulo de Mediación”: Turquía, Egipto y Pakistán

Analistas consultados por DW señalan que la distensión no es casual, sino el resultado de una intensa diplomacia de canales extraoficiales liderada por tres países estratégicos:

  • Turquía: Busca construir un frente unificado que equilibre la influencia israelí en la región.

  • Egipto: Mantiene comunicaciones constantes con todas las partes para evitar un desborde del conflicto.

  • Pakistán: Surge como el escenario más probable para posibles reuniones de alto nivel. Según fuentes diplomáticas, Islamabad está aprovechando sus vínculos históricos tanto con la Casa Blanca como con Teherán para servir de puente.

¿Quiénes son los interlocutores en Teherán?

La incertidumbre sobre el estado de salud —o incluso la supervivencia— de Mojtaba Jamenei ha generado un vacío de poder que figuras más “moderadas” o pragmáticas intentan llenar. Los nombres que resuenan en los despachos de Washington son:

  1. Mohammad Bagher Qalibaf: El actual presidente del Parlamento es visto como el líder de facto en tiempos de guerra. A pesar de sus negativas públicas, fuentes de inteligencia lo señalan como el interlocutor con mayor peso político para negociar con Trump.

  2. Abbas Araghchi: El Ministro de Exteriores iraní, con amplia experiencia en negociaciones internacionales.

  3. Masoud Pezeshkian y Hasan Rohaní: Representan la facción que podría estar interesada en un acuerdo que alivie la presión militar y económica sobre el país.

El dato: Analistas internacionales sugieren que el ascenso de Qalibaf como figura central responde al vacío dejado tras el asesinato de Ali Larijani y el silencio absoluto del nuevo Líder Supremo.