La agencia espacial estadounidense marcó un hito histórico al establecer una conexión estable mediante láser infrarrojo con la nave Psyche. El sistema, hasta 100 veces más rápido que las ondas de radio tradicionales, promete ser la columna vertebral de la futura “internet interplanetaria” necesaria para llevar humanos a Marte.

La NASA ha dado el paso más importante en décadas en lo que respecta a telecomunicaciones espaciales. La agencia confirmó el éxito rotundo de su experimento de Comunicaciones Ópticas en el Espacio Profundo (DSOC), tras recibir señales enviadas mediante un rayo láser desde una distancia récord de 290 millones de millas (aproximadamente 466 millones de kilómetros).

Este avance deja obsoletos los sistemas de radiofrecuencia que se han utilizado desde los inicios de la carrera espacial, inaugurando una nueva era donde la transmisión de datos masivos —como videos en 4K o mapas complejos— será posible incluso desde los confines del Sistema Solar.

Precisión milimétrica y luz infrarroja

El corazón de esta tecnología reside en el uso de luz infrarroja cercana. A diferencia de las ondas de radio, que se dispersan a medida que viajan, el láser permite empaquetar una cantidad de datos significativamente mayor en ondas mucho más compactas.

El desafío técnico superado fue monumental: implicó apuntar un rayo láser desde la Tierra (específicamente desde las instalaciones de Table Mountain, California) hacia la nave Psyche, un objetivo que se mueve a miles de kilómetros por hora en el vacío del espacio. La precisión requerida es tal que los ingenieros la comparan con acertar a una moneda en movimiento desde kilómetros de distancia.

Para la recepción, la NASA utilizó el histórico telescopio Hale en el Observatorio Palomar, que capturó la señal de retorno cargada de información.

Velocidad de banda ancha en el vacío

Los resultados del experimento, que acompañó a la misión Psyche lanzada en octubre de 2023, superaron las expectativas más optimistas:

  • Cerca de la Tierra: Cuando la nave estaba a 33 millones de millas, se lograron velocidades de 267 megabits por segundo (Mbps), una tasa comparable a la conexión de fibra óptica de un hogar promedio.
  • Espacio Profundo: Al alejarse a 240 millones de millas (más del doble de la distancia al Sol), la conexión se mantuvo estable a 6,25 Mbps.
  • Volumen de datos: En total, se transmitieron casi 11 terabits de información, incluyendo videos en ultra alta definición, arte digital y telemetría compleja.

La clave para conquistar Marte

Más allá del récord técnico, este avance es la pieza faltante para las futuras misiones tripuladas. “El futuro de la exploración humana en Marte depende de esta tecnología”, aseguran desde la agencia.

Cuando los astronautas viajen al Planeta Rojo, necesitarán enviar transmisiones de video en alta definición en tiempo casi real y grandes paquetes de datos científicos. Las viejas ondas de radio serían un cuello de botella insalvable. Con esta tecnología láser probada a distancias máximas (la separación entre la Tierra y Marte varía, pero entra dentro del rango testeado de 290 millones de millas), la NASA confirma que la infraestructura para la próxima gran odisea humana ya es viable.