En el inicio de abril, la deuda soberana mostró signos de recuperación tras un marzo volátil. Mientras el S&P Merval en dólares registró una leve toma de ganancias del 1%, el clima global parece favorecer a los activos locales ante una posible desescalada de la tensión en el estrecho de Ormuz.


El mercado financiero argentino inició el segundo trimestre con señales mixtas, pero con un dato alentador para el Gobierno: la vuelta al sendero alcista de los títulos públicos. Tras un marzo castigado por la aversión al riesgo global, los bonos en dólares recuperaron aire, empujando el Riesgo País hacia la zona de los 612 puntos básicos.

Bonos y Riesgo País: El “efecto distensión”

La renta fija exhibió un verde generalizado, recuperándose de las caídas de hasta el 4,6% sufridas el mes pasado. Este cambio de tendencia responde a dos factores clave:

  1. Contexto Global: Las recientes declaraciones de Donald Trump sobre posibles negociaciones con Irán han aliviado el temor a una interrupción crítica en el suministro de crudo.

  2. Expectativas locales: El mercado apuesta por una resolución del conflicto en Medio Oriente “más temprano que tarde”, lo que reactiva el apetito por activos emergentes y de mayor riesgo, como los argentinos.

Acciones: Toma de ganancias en el Merval

A diferencia de los bonos, el S&P Merval mostró un comportamiento más cauteloso. Si bien en pesos avanzó un marginal 0,1%, al medirlo en moneda dura (CCL) retrocedió un 1%, situándose en los u$s 2.013,67.

  • Ganadores del día: Lideraron el panel las industriales Aluar (+5,9%) y Ternium (+3,6%), junto a Sociedad Comercial del Plata.

  • Perdedores del día: El sector energético sintió el impacto de la toma de utilidades. Metrogas (-3,8%) e YPF (-3%) encabezaron las bajas en la plaza local.

El panorama en Wall Street (ADRs)

En Nueva York, los certificados de acciones argentinas operaron con disparidad. Mientras que Edenor (+3,2%) e IRSA (+2%) lograron cerrar en terreno positivo, la petrolera estatal YPF sufrió una caída del 4,1%, afectada por un “descanso” en el precio del barril de Brent tras los picos alcanzados en marzo.