La profundización del conflicto bélico entre Estados Unidos, Israel e Irán ha forzado a los inversores a recalcular posiciones, castigando la renta fija argentina pero otorgando un impulso vital a las empresas del sector energético debido a la disparada internacional del crudo.

Renta Fija y Riesgo País en rojo

La incertidumbre sobre la duración y el alcance de la ofensiva militar en Oriente Medio impactó de lleno en los títulos públicos. Los bonos soberanos en dólares registraron caídas en toda la curva, con el Bonar 2035 (-1,5%) y el Global 2038 (-1,4%) liderando las pérdidas.

Este retroceso de los activos defensivos empujó el Riesgo País por encima de los 570 puntos básicos, ubicándose específicamente en 573. Aunque en términos históricos es una cifra moderada, representa un techo para este 2026, evidenciando que el mercado internacional está activando el modo de “vuelo a la calidad” (flight to quality), alejándose de mercados emergentes.

El factor Petróleo: YPF y Vista al rescate

En contraste con la caída de los bonos, las acciones vinculadas a la energía lograron capitalizar el conflicto. El recrudecimiento de las hostilidades y los recientes ataques iraníes con drones a bases estadounidenses en Kuwait —que afectaron el suministro de combustible en la base de Ali al-Salem— dispararon el precio del barril.

  • YPF: Registró una suba del 3,5% en la jornada y acumula un 8,1% semanal.

  • Vista Energy: Se alzó con un 5,9% en el balance semanal.

  • Pampa Energía: Sumó un 1,6% a la tendencia alcista.

En el mercado local, el S&P Merval avanzó un 2,1% en pesos, impulsado también por sectores industriales como Ternium (+7,6%) y Aluar (+6,6%), que funcionan como cobertura ante la volatilidad cambiaria.

El tablero local: Reforma Laboral y ADRs

Mientras los ojos están puestos en el Estrecho de Ormuz, la agenda doméstica no se detiene. Este viernes, el Gobierno nacional promulgó mediante el Decreto 137/2026 la reforma laboral. La norma, que ya entró en vigencia para el sector privado tras su paso por el Senado, busca modificar el régimen de trabajo, aunque su impacto en las cotizaciones fue opacado por el ruido global.

Por el lado de los ADRs (acciones que cotizan en Nueva York), el balance fue mayormente negativo, reflejando el castigo al sector financiero. Banco Macro (-5,2%) y el Grupo Financiero Galicia (-3,5%) sufrieron las mayores bajas, en una semana donde los inversores prefirieron activos tangibles (energía e industria) por sobre el riesgo bancario.