En la última jornada de la semana, el dólar mayorista operó con una leve suba de un peso, ubicándose en $1.452. El mercado aguarda la sanción del Presupuesto 2026 y el inminente debut de la recalibración cambiaria, mientras el Tesoro acelera la acumulación de divisas.

Tras el receso por Navidad, el mercado cambiario retomó su actividad con movimientos marginales pero cargados de significación política. El dólar oficial mantiene su sendero de estabilidad, operando con una brecha del 5% respecto al techo de la banda actual, mientras los inversores mantienen la mirada fija en dos frentes: el tratamiento del Presupuesto 2026 en la Cámara Alta y la acelerada estrategia de compra de dólares por parte del Tesoro Nacional.

Radiografía de las cotizaciones

En una rueda de volumen moderado, las diferentes variantes del billete verde mostraron una tendencia levemente alcista:

  • Dólar Mayorista: Cerró en $1.452, apenas un peso arriba del cierre previo, reflejando el control del Banco Central en la previa del nuevo esquema de bandas.
  • Dólar Blue: En las cuevas de la city porteña, el informal avanzó $5 para ubicarse en los $1.510.
  • Dólares Financieros: El MEP subió un 0,2% hasta los $1.485,27, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) se posicionó en $1.527,6.
  • Dólar Tarjeta: Se mantiene como el más caro del sistema, cotizando a $1.917,5.

El Tesoro pisa el acelerador

Un dato que no pasa desapercibido para los analistas es la agresiva política oficial de acumulación de reservas. Según informes de Portfolio Personal Inversores (PPI), el Tesoro habría casi duplicado sus compras en comparación con el mes anterior. En lo que va de diciembre, se estima una adquisición de u$s408 millones, superando ampliamente los u$s280 millones registrados en noviembre. Estos movimientos apuntan a consolidar una caja en moneda extranjera que hoy se sitúa en torno a los **u$s1.869 millones** depositados en el BCRA.

El Presupuesto como ancla de expectativas

La estabilidad financiera de corto plazo depende, en gran medida, de lo que suceda en el Congreso. El oficialismo busca romper con la racha de dos años sin ley de leyes, proyectando para 2026 números ambiciosos: un crecimiento del PBI del 5,4% y una inflación anual del 10,1%.

Particularmente llamativa es la proyección del tipo de cambio para diciembre de 2026, situada en $1.423. Esta cifra, de concretarse, implicaría una apreciación real del peso respecto a los valores actuales, una señal que el Gobierno intenta enviar al mercado para desarticular cualquier expectativa de devaluación brusca.