En una jornada que entrelazó el deporte con el reconocimiento histórico, veteranos y familias se reunieron en Resistencia para conmemorar el 44° aniversario de la gesta austral.

El Polideportivo Jaime Zapata se convirtió en el epicentro de la emoción y el recuerdo con la realización de la jornada recreativa y deportiva “Malvinas Memoria Viva”. El evento, organizado por el Instituto del Deporte Chaqueño en colaboración con el programa televisivo “Memoria Activa”, se consolidó como un espacio fundamental de contención y soberanía simbólica en el marco de un nuevo aniversario del conflicto del Atlántico Sur.

Institucionalidad y Reconocimiento

La apertura del encuentro estuvo marcada por el izamiento del pabellón nacional, un acto que dio paso a la entrega de carpetas protocolares. El reconocimiento institucional contó con la presencia del vicepresidente del Instituto del Deporte, Gabriel Pellegrini, y los legisladores provinciales Carlos Salom y Samuel Vargas, quienes destacaron la importancia de acompañar activamente a los excombatientes en la agenda pública.

La voz de los protagonistas

Más allá de los protocolos, el corazón de la jornada residió en el testimonio de quienes vivieron la guerra en primera persona. Abel Estigarribia, veterano del Regimiento de Infantería 12 de Mercedes (Corrientes), recorrió 70 kilómetros desde Cote Lai para decir presente:

“Estoy orgulloso de este evento que nos permite pasar un día de reencuentro. Compartir este momento es algo que agradezco profundamente”, señaló conmovido.

Por otro lado, el rol de la familia —pilar fundamental en la posguerra— fue reivindicado por Mirta Fimiani, viuda del veterano Foschiatti. Fimiani enfatizó que la “malvinización” es una tarea generacional:

  • Legado: La necesidad de que la juventud conozca la historia viva.

  • Contención: El valor de estos espacios como refugio para las familias de los caídos y sobrevivientes.

Un cierre de comunidad

La jornada “Malvinas Memoria Viva” logró amalgamar la actividad física con la reflexión colectiva. Al cierre, quedó claro que estos encuentros trascienden lo recreativo; funcionan como un ejercicio de memoria activa que reafirma el compromiso de la sociedad chaqueña con sus héroes, garantizando que el sacrificio de 1982 permanezca vigente en el ADN cultural de la provincia.