Mountain View, CaliforniaGoogle, a través de su empresa matriz Alphabet, irrumpe en el sector de la conectividad global con “Taara Lightbridge”, una innovadora propuesta que busca ofrecer internet de alta velocidad mediante tecnología óptica terrestre, sin depender de cables o satélites. Este sistema se perfila como un competidor directo del servicio de internet satelital Starlink de Elon Musk, ofreciendo una solución de bajo costo y fácil instalación para zonas con difícil cobertura.


Taara Lightbridge: Conectividad Óptica de Última Generación

Taara Lightbridge utiliza terminales del tamaño de un semáforo, equipados con espejos, sensores y sistemas ópticos que se alinean automáticamente para establecer enlaces de luz láser. Esta tecnología permite la transmisión de datos a velocidades de hasta 20 Gbps en distancias de hasta 20 kilómetros, sin la necesidad de desplegar infraestructura física tradicional o satélites en el espacio. La promesa es llevar una red estable a lugares donde la conectividad ha sido un desafío debido a barreras geográficas o costos elevados.

La estrategia de Google marca una clara diferencia con el modelo de internet satelital predominante, encabezado por Starlink, que ha consolidado su presencia global mediante el despliegue masivo de satélites en órbita baja. Mientras empresas como Amazon, fundada por Jeff Bezos, también han incursionado en la competencia espacial de las telecomunicaciones, Google apuesta por una solución terrestre que reduce significativamente los costos asociados a la infraestructura y el consumo energético, requiriendo apenas 40 vatios.


Instalación Rápida y Versatilidad de Operación

Una de las ventajas clave del sistema Taara es su capacidad de instalación rápida, eliminando la complejidad y el alto costo asociados con la colocación de cables o el lanzamiento de satélites. Esta tecnología es versátil y puede operar en diversos entornos, incluyendo zonas urbanas, rurales, montañosas e incluso sobre cuerpos de agua, superando las limitaciones físicas de la fibra óptica tradicional.

La propuesta de Google no solo busca reducir costos en comparación con los sistemas satelitales, sino que también facilita la expansión de la cobertura digital sin la necesidad de una infraestructura de fibra óptica extendida. Esto la convierte en una opción accesible para regiones que enfrentan barreras económicas o geográficas para el despliegue de redes convencionales.


La Competencia se Intensifica: Más Allá de Starlink

La incursión de Google se da en un momento de expansión acelerada en el sector de la conectividad global. Además de Starlink, otras compañías como AST SpaceMobile están innovando con propuestas como una red de banda ancha satelital directa a teléfonos móviles, eliminando la necesidad de antenas o routers intermediarios. El objetivo de estas nuevas tecnologías es erradicar las zonas sin cobertura celular y conectar a poblaciones actualmente desconectadas, ampliando el abanico de opciones para los usuarios.

A pesar de la creciente competencia, Starlink continúa su expansión. A partir del 15 de julio de 2025, Starlink y T-Mobile lanzarán una iniciativa conjunta para llevar internet satelital a millones de personas. Esta alianza no solo estará disponible para usuarios de T-Mobile, sino también para clientes de otras operadoras como Verizon y AT&T. El proyecto apunta a ofrecer cobertura a usuarios de smartphones en zonas rurales, montañosas o remotas, donde las redes tradicionales son inaccesibles o muy costosas. Además, la compatibilidad con una amplia gama de teléfonos inteligentes convencionales con soporte para conectividad satelital promete democratizar aún más el acceso a internet.