Una señal política desde Washington cambió de forma abrupta el humor financiero global y generó un impacto inmediato en los activos locales. La decisión de Donald Trump de suspender por cinco días los ataques contra Irán trajo calma a los inversores, permitiendo un fuerte rebote de los bonos y una caída drástica del Riesgo País.

El “Factor Trump” y el alivio energético El anuncio de una tregua de 120 horas para buscar un “acuerdo concreto” redujo el temor a una crisis energética a escala planetaria. Esto se tradujo en una caída directa en los precios del petróleo:

  • Brent: Cayó a u$s 95 por barril (referencia clave para Argentina).

  • WTI: Descendió hasta los u$s 87.

Pese a que desde Teherán tildaron las negociaciones de “noticias falsas”, el mercado prefirió comprar la expectativa de paz de la Casa Blanca, impulsando los índices estadounidenses un 1,5%.

Bonos y Riesgo País: El regreso de la confianza La renta fija argentina fue una de las grandes ganadoras de la jornada. Los bonos soberanos cerraron con alzas promedio del 1%, lo que empujó al Riesgo País hacia los 608 puntos básicos, una mejora cercana al 5% en un solo día. Este indicador es vital para el país, ya que mide la sobretasa que debe pagar Argentina para financiarse en el exterior.

Panel de Acciones: Bancos a la cabeza En Wall Street, los ADRs argentinos volaron, liderados por el sector financiero que suele anticipar las recuperaciones económicas:

  • Grupo Supervielle: +9,9%

  • IRSA: +7,3%

  • Loma Negra: +7,2%

  • BBVA Argentina: +6,8%

La nota discordante fue YPF, que retrocedió un 1,7%, afectada directamente por la baja internacional del precio del crudo. En la plaza local, el índice Merval avanzó un 2,3%, consolidándose por encima de los 1.900 puntos.

La versión de Irán: Un balde de agua fría Mientras los mercados celebraban, el vocero de la Cancillería iraní, Esmaeil Baghaei, fue tajante: negó cualquier negociación y calificó los anuncios de Trump como maniobras para influir artificialmente en las cotizaciones. Irán mantiene su advertencia de atacar infraestructura estratégica si Washington rompe la tregua, lo que deja al mercado en un estado de “optimismo cauteloso” a la espera de lo que suceda en las próximas 100 horas.