Tras reunirse con Volodimir Zelensky en Florida y dialogar con Vladimir Putin, el presidente de Estados Unidos impulsa una hoja de ruta para detener la guerra. Sin embargo, las negociaciones enfrentan obstáculos críticos: el control del Donbass, la neutralidad de Kiev y las garantías de seguridad a largo plazo.
Por Redacción Internacional | 29 de Diciembre de 2025
El escenario geopolítico mundial parece estar al borde de un giro histórico. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este domingo estar “quizás muy cerca” de concretar un acuerdo para poner fin al conflicto bélico que desangra a Europa del Este desde febrero de 2022. La declaración se produjo tras una cumbre en su residencia de Mar-a-Lago con el mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky, y luego de mantener comunicaciones directas con el líder ruso, Vladimir Putin.
Aunque el optimismo diplomático es palpable, la “letra chica” del acuerdo revela profundas discrepancias en los temas más sensibles: concesiones territoriales, el futuro de la OTAN y la reconstrucción económica.
El nudo territorial: Donbass y la “Zona Económica”
El punto de mayor fricción sigue siendo el mapa. Actualmente, Rusia controla aproximadamente el 19,2% del territorio ucraniano (unos 116.000 kilómetros cuadrados), habiendo acelerado su avance durante 2025. Moscú considera a Crimea, Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón como parte legal de su federación, algo que la comunidad internacional rechaza.
La traba principal radica en el Donbass. Rusia no ha logrado capturar la totalidad de la región y exige que Ucrania se retire de los 5.000 kilómetros cuadrados de Donetsk que aún controla como condición para la paz. El Kremlin advirtió que, sin acuerdo, Kiev perderá aún más terreno.
Frente a esto, la propuesta estadounidense de 28 puntos sugiere una solución intermedia y controvertida: la creación de una “zona económica libre” si Ucrania cede el control administrativo de esa área, aunque la mecánica real de esta propuesta aún es difusa. Por su parte, Zelensky mantiene su postura de congelar las líneas del frente actuales sin ceder soberanía, mientras que Putin habría deslizado la posibilidad de intercambiar territorios capturados en otras regiones (Járkov, Sumy) a cambio del control total del Donbass.
El dilema de la seguridad y la OTAN
La segunda gran batalla es diplomática. Putin exige por escrito el fin de la expansión de la OTAN hacia el este. El borrador de paz de Trump parece alinearse parcialmente con esto, proponiendo que Ucrania consagre su neutralidad constitucionalmente y que la Alianza Atlántica estipule que Kiev no será admitida en el futuro.
A cambio, Ucrania exige garantías de seguridad férreas, desconfiando de promesas pasadas.
- La propuesta: Zelensky reveló que el borrador contempla garantías de seguridad de EE.UU. por 15 años, aunque él solicitó un compromiso de 50 años.
- El modelo: Kiev busca un esquema que refleje el “Artículo 5” (defensa mutua), involucrando a EE.UU., la OTAN y potencias europeas. Trump, por su parte, presiona para que sea Europa quien asuma el mayor costo y responsabilidad de estas garantías.
Economía y reinserción global
El plan de paz no solo abarca lo militar, sino el regreso de Rusia al tablero económico global. La propuesta de Washington contempla reintegrar a Rusia a la economía mundial, levantar sanciones e incluso invitarla nuevamente al G8. Se habla de acuerdos a largo plazo para desarrollar energía, inteligencia artificial y minería en el Ártico de forma conjunta.
Paralelamente, la Unión Europea aprobó un préstamo de 90.000 millones de euros para la defensa y reconstrucción de Ucrania, pero, en una decisión pragmática para facilitar el acuerdo, optó por no confiscar los activos soberanos rusos congelados, evitando un precedente financiero que podría descarrilar las negociaciones.
Cabos sueltos
Mientras la diplomacia avanza, quedan temas espinosos sin resolver:
- Armas Nucleares: Se prevé la reanudación del diálogo estratégico sobre control nuclear entre Washington y Moscú.
- Central de Zaporiyia: El futuro de la planta nuclear más grande de Europa, hoy bajo control ruso, sigue siendo incierto.
- Legitimidad Política: Washington ha sugerido la celebración de elecciones en Ucrania. Putin cuestiona la legitimidad de Zelensky tras el vencimiento de su mandato, mientras que Kiev sostiene que es imposible votar bajo la ley marcial y la ocupación extranjera.