En un paso significativo hacia la consolidación de un sistema de seguridad más representativo y humano, el Gobierno del Chaco, a través de su Ministerio de Seguridad, oficializó la incorporación de 22 nuevos agentes de policía pertenecientes a las etnias Moqoit, Wichi y Qom. El acto, marcado por un profundo clima de emotividad, simboliza un avance concreto en la profesionalización de la fuerza con perspectiva intercultural.

Un compromiso con la inclusión real

El ministro de Seguridad, Hugo Matkovich, destacó la relevancia de esta nueva promoción, subrayando que la presencia de agentes provenientes de las tres comunidades mayoritarias de la provincia no es un hecho aislado, sino una política de Estado.

“Hoy, alrededor de 22 integrantes representan a nuestras comunidades y se suman a la fuerza policial. Con esta medida, reafirmamos que la inclusión no queda en un discurso, sino que es una realidad palpable en la provincia”, afirmó el funcionario.

El rol estratégico: agentes como puentes sociales

La misión asignada a estos uniformados trasciende las tareas de vigilancia convencionales. Desde la conducción ministerial se les ha encomendado la labor de actuar como puentes de comunicación entre la institución policial y sus respectivos pueblos.

El objetivo central es que estos nuevos efectivos:

  • Acompañen a sus comunidades en situaciones de vulnerabilidad.

  • Colaboren activamente en la prevención del delito.

  • Protejan los derechos de todos los ciudadanos chaqueños bajo un marco de mutuo entendimiento cultural.

La diversidad como fortaleza institucional

Este acontecimiento se perfila como un hito en la historia de la seguridad pública de Chaco. Al integrar la diversidad cultural en las filas operativas, la institución no solo gana personal, sino también legitimidad y eficacia en territorios donde la identidad comunitaria es el pilar de la convivencia.

“Estamos realmente muy contentos porque de esta manera se demuestra la verdadera inclusión. Las comunidades tendrán 22 nuevos agentes a su servicio, dispuestos a protegerlos”, concluyó Matkovich, cerrando una jornada que posiciona a la diversidad como la base de una provincia más segura.