El anuncio del presidente Donald Trump sobre un alto el fuego de dos semanas con Irán provocó un giro radical en los mercados. El crudo WTI cayó por debajo de los u$s97, mientras que los principales índices bursátiles de Wall Street, Europa y Asia registraron subas de hasta el 6%.

Tras semanas de extrema tensión y castigo a los activos financieros, los mercados globales experimentaron este miércoles un respiro histórico. La confirmación de una tregua recíproca entre Estados Unidos e Irán desactivó el temor a una crisis energética a gran escala, devolviendo el optimismo a los inversores.

El desplome del petróleo y el factor Ormuz

El mercado energético fue el primero en reaccionar al anuncio. Los futuros del crudo West Texas Intermediate (WTI) sufrieron un derrumbe del 14,6%, cerrando en u$s96,50 por barril, lejos de los picos de u$s110 registrados apenas 24 horas antes. Por su parte, el Brent se estabilizó en torno a los u$s96,54.

El factor determinante fue la reapertura del Estrecho de Ormuz. Este paso crucial, por donde circula el 20% del petróleo mundial, había sido bloqueado por Teherán, poniendo en jaque el flujo energético global. La exigencia de Trump de una “apertura completa, inmediata y segura” a cambio de suspender los bombardeos fue la llave que destrabó la cotización del crudo.

Euforia en los mercados financieros

La disminución del riesgo bélico desató una ola de compras en las principales plazas bursátiles del mundo:

  • Wall Street: Los índices rebotaron con fuerza; el Dow Jones lideró con un 2,9%, seguido por el Nasdaq 100 (2,8%) y el S&P 500 (2,5%).

  • Europa: El optimismo fue aún mayor, con el DAX alemán subiendo un 5,1% y el Euro STOXX 50 un 5%.

  • Asia: Fue el mercado con los saltos más agresivos, destacándose el KOSPI de Seúl (+6,9%) y el Nikkei de Tokio (+5,4%).

El anuncio de Trump: 14 días de tregua

La desescalada se produjo tras un mensaje directo del presidente estadounidense en sus redes sociales, condicionado por la mediación del primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif.

“Siempre que la República Islámica de Irán acepte la apertura completa, inmediata y segura del estrecho de Ormuz, acepto suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante un periodo de dos semanas”, sentenció Trump.

A pesar del optimismo reinante, los analistas advierten que la tensión persiste. Teherán ha comenzado a exigir peajes en criptomonedas para el paso de buques, y la producción minera global muestra señales de fatiga, lo que sugiere que, aunque el fuego se detuvo, la economía de guerra sigue presente en las sombras.