En un movimiento estratégico antes de su desembarco en el Foro de Davos, el presidente Javier Milei confirmó su asistencia este sábado en Asunción para la firma del histórico —y largamente postergado— acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El evento, que tendrá lugar en el Gran Teatro José Asunción Flores, no solo representa un hito comercial, sino que dejará al descubierto las profundas fisuras ideológicas que hoy dividen al bloque regional.
La “silla vacía” de Brasil y el factor político
Mientras los mandatarios de Paraguay, Santiago Peña, y Uruguay, Yamandú Orsi, han confirmado su presencia, el Palacio del Planalto ha enviado señales de que Luiz Inácio Lula da Silva no asistirá a la ceremonia. Según fuentes diplomáticas, el malestar del mandatario brasileño radica en dos puntos clave:
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Pérdida de protagonismo: El acuerdo no se suscribió bajo su presidencia pro-tempore (que finalizó en diciembre), sino bajo la conducción paraguaya.
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Tensión bilateral: La relación con Milei atraviesa su punto más crítico, agravada por el reciente respaldo del argentino a contenidos que vinculan a Lula con el chavismo y el apoyo explícito a Donald Trump.
Desde Itamaraty sugieren que la representación brasileña quedará en manos del canciller Mauro Vieira, lo que reduce el nivel de representación política de la mayor economía del bloque en un evento de magnitud global.
Milei y la búsqueda de un nuevo liderazgo liberal
Para el presidente argentino, el viaje a Paraguay es mucho más que un compromiso comercial. Representa una oportunidad para consolidar un bloque de gobiernos liberales (integrado por Paraguay, Perú y Ecuador) que funcione como contrapeso al eje liderado por Brasil.
“Milei busca capitalizar el vacío de Lula para erigirse como el referente regional ante las potencias europeas”, señalan analistas internacionales.
Este posicionamiento se da en un contexto donde el mandatario argentino ya ha comenzado a emitir comunicados conjuntos sobre crisis regionales —como la situación electoral en Honduras—, marcando una agenda externa propia y diferenciada de la tradición histórica del Mercosur.
El escenario europeo: Entre el rechazo francés y el aval italiano
La firma del acuerdo llega tras años de parálisis, destrabada recientemente por un cambio de postura en Europa:
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El frente italiano: La primera ministra Giorgia Meloni logró garantías para sus productores, lo que permitió que Italia abandonara su escepticismo y se convirtiera en el motor de la firma.
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La resistencia francesa: Pese al avance, el presidente Emmanuel Macron mantiene su rechazo, lo que traslada la batalla final al Parlamento Europeo, donde el pacto aún debe ser ratificado.
Agenda presidencial
Tras su breve paso por Paraguay, Milei volará el domingo por la noche hacia Suiza. En Davos, el mandatario buscará revalidar su perfil ante líderes mundiales y grandes inversores, llevando como carta de presentación tanto el ordenamiento macroeconómico interno como este nuevo paso hacia la apertura comercial del Mercosur.