El crudo alcanza valores máximos no vistos desde 2022. La Casa Blanca endurece su postura frente a Irán y advierte que el cerco naval podría extenderse “durante meses”, elevando el riesgo de una parálisis total en la principal arteria petrolera del mundo.

La incertidumbre ha vuelto a sacudir los mercados energéticos. Este jueves, el barril de Brent registró una escalada del 5,77%, situándose cerca de los 125 dólares en Londres, tras haber perforado la barrera de los 126 dólares durante la madrugada. Este repunte sitúa al crudo en niveles críticos, impulsado por el estancamiento de las negociaciones y la retórica belicista entre Washington y Teherán.

El Estrecho de Ormuz: Un cuello de botella paralizado

El foco del conflicto se encuentra en el Estrecho de Ormuz, el paso estratégico por el que transita aproximadamente el 20% del crudo mundial. La vía se encuentra prácticamente inoperativa desde finales de febrero, y las esperanzas de una reapertura inmediata se desvanecieron tras las recientes declaraciones del gobierno estadounidense.

“Asfixia” económica: La estrategia de Donald Trump

En un giro que añade presión a la oferta global, el presidente Donald Trump confirmó que el bloqueo naval a los puertos iraníes es una pieza central de su estrategia de presión máxima. Según declaraciones recogidas por el portal Axios, el mandatario estadounidense calificó la medida como una alternativa superior al uso de la fuerza aérea:

“El bloqueo es algo más efectivo que los bombardeos. Se están asfixiando”, sentenció Trump, condicionando el fin de la acción naval a la firma de un nuevo acuerdo nuclear con la República Islámica.

Teherán advierte una escalada militar

La respuesta de Irán no se ha hecho esperar. Desde la República Islámica han calificado la intervención de los buques estadounidenses como un acto de agresión directa y amenazaron con una “acción militar sin precedentes” si no se levanta el cerco sobre el estrecho.

Impacto en el mercado

Para los analistas, el panorama es sombrío. Mientras Washington sostenga que el bloqueo podría durar “varios meses”, la volatilidad seguirá siendo la norma. Con las reservas estratégicas bajo presión y una quinta parte del petróleo mundial en suspenso, la economía global se asoma a una crisis de costos que podría reavivar las presiones inflacionarias en todo el mundo.