El Ministro de Economía inicia su agenda en las reuniones de primavera con el objetivo de cerrar la segunda revisión del acuerdo. El organismo recortó la previsión de crecimiento para 2026 y advirtió sobre el incumplimiento en la acumulación de reservas.

El ministro de Economía, Luis Caputo, desembarca este miércoles en los Estados Unidos en un momento bisagra para el programa económico nacional. Acompañado por su viceministro, José Luis Daza, el funcionario participará de las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial, con una prioridad absoluta: asegurar el desembolso de US$1.000 millones necesarios para fortalecer las arcas del Banco Central.

El “waiver” y el frente fiscal

A pesar de haber sobrepasado la meta de superávit primario (registrando un 1,4% del PBI frente al 1,3% pactado), el equipo económico enfrenta un escollo técnico: las reservas. El incumplimiento en la acumulación de divisas obligará a la Argentina a solicitar un waiver (perdón) ante el directorio del Fondo.

Para mitigar este impacto, Caputo presentará los avances del plan de refuerzo de reservas por US$10.000 millones anunciado a principios de año, buscando dar señales de previsibilidad a los mercados internacionales.

Tensión por las nuevas proyecciones del WEO

El clima de las negociaciones se vio enrarecido por la actualización del informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO). Citando el impacto de los conflictos en Medio Oriente, el FMI aplicó un recorte a las expectativas argentinas:

  • Crecimiento 2026: Se redujo la previsión de expansión del PBI al 3,5% (medio punto menos de lo esperado).

  • Inflación: El organismo ajustó al alza el promedio anual al 30,4%, tras conocerse el IPC de marzo del 3,4%.

Una agenda multisectorial

Más allá del encuentro clave con Kristalina Georgieva, Caputo mantendrá una maratónica serie de reuniones bilaterales que incluyen a:

  1. Ajay Banga (Presidente del Banco Mundial).

  2. Ilan Goldfajn (Titular del BID).

  3. Sergio Díaz Granados (CAF).

  4. Plenario del G20, donde se discutirá la estabilidad financiera global.

Pese a los ajustes del Fondo, Caputo mantiene su discurso audaz. Antes de despegar, el ministro sentenció que los próximos 18 a 20 meses serán los mejores en décadas para el país, asegurando que la inflación tiene ya “certificado de defunción”, apostando todo a la consolidación de la estabilidad macroeconómica en el mediano plazo.