La escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán ha desatado un terremoto financiero este lunes 9 de marzo. El temor a un bloqueo prolongado en el estrecho de Ormuz —arteria por donde circula el 20% del crudo mundial— disparó los precios del petróleo por encima de los US$ 120 en sus picos iniciales, provocando caídas estrepitosas en las principales bolsas de Asia y Europa.
El crudo en zona de alerta
Los mercados energéticos reaccionaron con volatilidad extrema desde la apertura:
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WTI (EE.UU.): Registró subas de hasta el 30%, tocando los US$ 119,48 antes de estabilizarse en torno a los US$ 102.
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Brent (Referencia internacional): Trepó un 27% a primera hora, reflejando el pánico por la interrupción de suministros desde el Golfo Pérsico.
La parálisis es real: gigantes navieras han suspendido el tránsito por la zona tras ataques con drones y misiles, obligando a productores como Irak y Emiratos Árabes a recortar su producción ante la imposibilidad de exportar.
Desplome en las bolsas asiáticas
El efecto contagio fue inmediato en los parqués financieros. La incertidumbre sobre los costos de energía y el transporte marítimo golpeó con fuerza a las economías dependientes de la tecnología y la manufactura:
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Seúl (Corea del Sur): Lideró las pérdidas con una caída superior al 8%.
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Tokio (Japón): Retrocedió más del 7%.
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Hong Kong y Shanghái: Registraron números rojos profundos, ante el riesgo de una nueva espiral inflacionaria global.
Visiones contrapuestas: ¿Inflación o seguridad?
Mientras economistas de firmas como JPMorgan advierten que el Brent podría consolidarse en los US$ 120 si no hay una salida diplomática, el presidente estadounidense Donald Trump minimizó el impacto económico. A través de sus redes sociales, calificó el alza de precios como un “pequeño precio a pagar” por el objetivo estratégico de desmantelar el programa nuclear iraní.
Por su parte, el secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, intentó llevar calma a los operadores al asegurar que el tráfico en el Estrecho podría normalizarse “en semanas” bajo una eventual escolta militar.
“La economía mundial sigue dependiendo del flujo concentrado que cruza Ormuz. Sin solución política, el crecimiento global está en riesgo”, advirtió Bruce Kasman, economista jefe de JPMorgan.