El inicio de 2026 encuentra a la economía argentina en un punto de inflexión. Según el último informe de LatinFocus, el consenso de los analistas confirma que las variables clave —inflación, tipo de cambio y crecimiento— mantienen una trayectoria de convergencia. Tras haber cerrado el 2025 con una inflación anual del 31,5%, el foco ahora está puesto en la profundización de este proceso y en la recuperación de la actividad económica.
1. El frente de los precios: Hacia un dígito mensual consolidado
La desaceleración de los precios al consumidor es el dato más robusto del escenario actual. Tras el 2,8% registrado en diciembre, las consultoras han ajustado sus planillas con optimismo:
-
Inflación proyectada 2026: Se estima un promedio del 24% anual.
-
Proyección 2027: El mercado ya anticipa una caída al 14,9%, niveles que no se veían en casi dos décadas.
-
Factores clave: El mantenimiento del superávit fiscal, la apertura de importaciones y la competencia interna son los pilares que sostienen este descenso.
2. Dólar y política cambiaria: Sin saltos en el horizonte
El Banco Central mantiene su esquema de depreciación administrada, logrando que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo sea prácticamente inexistente (apenas $15 de diferencia al inicio de este año).
| Variable | Cotización Actual (Ene 2026) | Proyección Cierre 2026 | Proyección Cierre 2027 |
| Dólar Oficial | $1.490 | $1.733,6 | $1.935,2 |
| Dólar Paralelo | $1.505 | Estable | Estable |
Este esquema busca evitar el atraso cambiario sin recurrir a devaluaciones bruscas que se trasladen a precios, permitiendo que el peso acompañe la inflación de forma suave.
3. Crecimiento real y consumo: El “derrame” de la macro
A diferencia del estancamiento previo, el 2026 se perfila como un año de expansión. El PBI proyecta un crecimiento del 3,2%, superando el promedio de América Latina.
Este crecimiento se ve impulsado por:
-
Apertura comercial: La llegada masiva de productos (como el desembarco de más de 5.000 vehículos chinos y la reducción de aranceles en tecnología como el iPhone 17) dinamiza el mercado local.
-
Superávit comercial: Se espera un saldo positivo de USD 9.400 millones, gracias a una recuperación de las exportaciones primarias y un peso que ha ganado competitividad.
-
Baja de tasas: Con la tasa Badlar proyectada en 18,4% para fin de año, el crédito para inversión y consumo vuelve a ser una opción viable para las empresas y familias.
4. El contexto político y laboral
El clima financiero post-elecciones legislativas de octubre ha permitido una relajación de las condiciones monetarias. Las reformas estructurales, especialmente la flexibilización laboral, son vistas por los analistas como el motor que permitirá que este crecimiento del 3,2% se traduzca en una creación sostenida de empleo formal durante el resto del año.