La investigación, que se inició por criptomonedas y empresas estudiantiles, reveló un sofisticado sistema para introducir fondos del narcoterrorismo brasileño en el circuito comercial argentino.

La sombra del narcoterrorismo del Comando Vermelho se ha extendido sobre Argentina, pero una exhaustiva investigación de la Policía Federal (PFA), originada por una denuncia de la Procuraduría de Criminalidad Económica y el Lavado de Activos (PROCELAC) en 2022, logró desarticular parte de su estructura financiera en el país.

El operativo culminó con la realización de 40 allanamientos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires (zonas norte y sur) y la provincia de Mendoza. Se logró la detención de tres de los principales implicados y el secuestro de una suma millonaria de dinero.

🕵️‍♂️ Origen y Modus Operandi

La pesquisa se inició a raíz de transferencias millonarias de fondos, operadas mediante criptomonedas y activos fiduciarios, atribuidas a un ciudadano brasileño identificado como M.C.S. y su núcleo familiar.

Los efectivos de la PFA lograron determinar que M.C.S. y su pareja ya habían sido fuertemente involucrados en maniobras de lavado de activos en Brasil. En ese país, eran señalados como propietarios de una entidad de asesoría financiera en Brasilia que, bajo la fachada de trasladar jóvenes universitarios para estudiar en Argentina, servía como un mecanismo para introducir sumas millonarias en reales vinculadas a la organización criminal Comando Vermelho.

En su momento, la justicia brasileña había bloqueado cuentas por la impactante suma de 681 millones de reales y embargado bienes, confirmando que las empresas utilizaban criptomonedas para lavar dinero, dificultando el rastreo de los fondos. En esta trama criminal estaban involucrados M.C.S., su esposa N.P.D., y otras tres personas de nacionalidad brasileña, algunas con antecedentes por hechos similares que datan de 2019, vinculados al tráfico de drogas en Río de Janeiro.

💰 El Sofisticado Sistema en Argentina

La acción judicial, dirigida por la Fiscalía Federal número 2 de San Isidro, a cargo de Fernando Domínguez, y el Juzgado Federal número 1, a cargo de Sandra Arroyo Salgado, se concentró en desentrañar el complejo sistema que el grupo liderado por M.C.S. había implementado en Argentina.

Se detectó un elaborado esquema de operaciones dinerarias sin un marco legal o comercial registrado que avalara las millonarias sumas que introducían al circuito. Estas acciones consistían en:

  • Depósitos, transferencias y cambio de divisas.
  • Créditos mutuos.
  • Operatorias con poderes certificados por notarios de confianza del grupo.

Mediante estas herramientas, el cabecilla de la organización, conocido con los alias de “El Negro” o “El Jefe”, autorizaba a “testaferros o presta nombre” a operar en su representación, tanto en gestiones administrativas como en la compraventa de bienes muebles (autos) e inmuebles (empresas, viviendas, terrenos). De esta manera, el verdadero dueño mantenía su control patrimonial, pero sin exponer su responsabilidad legal.

🔍 Un Nivel de Vida Inexplicable

El personal del Departamento Operaciones Contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Narcotráfico de la PFA determinó que M.C.S. y su entorno mantenían un nivel de vida muy elevado y habían amasado un patrimonio abultado de forma rápida, sin ningún aval legal declarado en Argentina.

Además, se documentó la conexión entre la organización brasileña, las empresas de viajes estudiantiles y el mercado de capitales informal argentino, operando a través de las conocidas “cuevas” financieras del Microcentro porteño.