BUENOS AIRES – Con un dólar oficial estabilizado en torno a los $1.430 y una brecha cambiaria bajo control, el ecosistema financiero argentino asiste a un renovado apetito por los activos en pesos. Tras un proceso de dolarización defensiva durante las elecciones legislativas, los inversores están desarmando carteras en moneda dura para volcarse a instrumentos que ofrecen, finalmente, tasas reales positivas.
La derrota del plazo fijo tradicional
La migración de capitales tiene una explicación técnica sencilla: el rendimiento. Mientras que los bancos de primera línea ofrecen una Tasa Efectiva Mensual (TEM) cercana al 2% para los plazos fijos, la inflación de diciembre se situó en el 2,8%. Esto significa que el ahorrista tradicional sigue perdiendo poder adquisitivo.
En contraste, las Lecaps (Letras de Capitalización del Tesoro) han emergido como la estrella del mercado:
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Rendimiento: Superan el 3% de TEM, batiendo holgadamente la inflación reciente.
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Liquidez: A diferencia del plazo fijo, que inmoviliza el capital por 30 días, las Lecaps pueden venderse en el mercado secundario en cualquier momento.
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Instrumento preferido: La letra S27S6 (con vencimiento el 27 de febrero) concentra el mayor volumen de operaciones por su corto plazo y alta tasa efectiva.
El “Carry Trade” y el factor estabilidad
El fenómeno del carry trade —vender dólares para colocar pesos a tasa y luego recomprar más dólares— se ve favorecido por la baja volatilidad cambiaria actual. El mercado percibe una ventana de oportunidad donde la tasa le gana a la devaluación.
No obstante, el análisis de la curva de rendimientos muestra que los inversores prefieren los tramos cortos. A medida que los vencimientos se alejan, las tasas tienden a comprimirse, lo que refleja una expectativa de desaceleración inflacionaria para los próximos meses del año.
Señales de distensión en el corto plazo
Más allá de las letras del Tesoro, otros instrumentos de liquidez inmediata muestran signos de calma tras semanas de turbulencia:
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Cauciones: La tasa promedio ponderada retrocedió al 33,98% TNA.
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TAMAR: Se mantiene estable cerca del 35% TNA.
Conclusión del analista: El éxito de esta estrategia de inversión sigue atado a la disciplina fiscal y la estabilidad del tipo de cambio. Cualquier salto inesperado en el dólar o un rebote inflacionario podría cerrar rápidamente esta ventana de oportunidad que hoy premia a quienes apuestan por la moneda local.