En un movimiento estratégico que consolida su liderazgo regional, el Grupo Techint, liderado por Paolo Rocca, concretó la compra de las participaciones de Nippon Steel y Mitsubishi Corporation en la brasileña Usiminas. La operación, valuada en 315,2 millones de dólares, se produce en un momento de máxima tensión entre el holding industrial y el Gobierno nacional tras la controvertida licitación de los tubos para Vaca Muerta.
Consolidación del poder siderúrgico
A través de sus filiales Ternium y Confab (subsidiaria de Tenaris), el conglomerado de los Rocca ahora controla el 83,1% del grupo de control de Usiminas, una de las mayores productoras de acero plano en América Latina. Con esta transacción, Techint no solo asegura su presencia en el mercado brasileño, sino que fortalece su estructura frente a un mercado global del acero que Ternium califica de “riesgoso y volátil” debido a la sobrecapacidad de producción asiática.
El trasfondo: El choque con el Gobierno de Milei
La expansión en Brasil ocurre apenas semanas después de que Techint perdiera una licitación clave frente a la empresa india Welspun para proveer 480 kilómetros de tuberías destinados a exportar gas desde Vaca Muerta.
Este conflicto desató un cruce de alto voltaje político:
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La postura del Gobierno: El ministro Federico Sturzenegger aseguró que Tenaris (Techint) ofertó precios un 40% más caros que la competencia. Por su parte, el presidente Milei defendió la apertura de importaciones como motor de competitividad.
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La respuesta de Paolo Rocca: El CEO de Techint advirtió mediante una carta pública sobre la “competencia desleal” de firmas asiáticas que utilizan insumos chinos a precios subsidiados. Rocca reclamó medidas antidumping y advirtió que la desprotección industrial atenta contra las inversiones a largo plazo.
Un mercado global bajo presión
En el informe enviado a la Comisión Nacional de Valores (CNV), Ternium fue contundente sobre los desafíos del sector. La empresa advierte que la rentabilidad está amenazada por:
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Demanda inestable: La volatilidad de la economía global afecta el consumo de acero.
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Exceso de oferta: La agresiva política de exportación de China presiona los precios a la baja.
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Guerra de aranceles: El resurgimiento de políticas proteccionistas en las principales economías del mundo obliga a una reconfiguración constante de la logística comercial.