La candidata oficialista se impuso con el 48,3% de los votos. Con mayoría en la Asamblea Legislativa, la politóloga de 39 años busca implementar una política de “mano dura” contra el narcotráfico, poniendo a prueba la tradición civilista del país.


SAN JOSÉ – En una jornada que los analistas ya califican como el fin de una era, Costa Rica ha decidido dar un viraje radical hacia la derecha. Laura Fernández, delfín política del actual mandatario Rodrigo Chaves, se consagró este domingo como la nueva presidenta electa con una ventaja contundente sobre el centroizquierdista Álvaro Ramos.

Con más del 94% de las mesas escrutadas, Fernández cosechó el 48,3% de los sufragios, asegurándose no solo el Poder Ejecutivo, sino también un control sustancial de la Asamblea Legislativa (57 diputados). Este escenario le otorga un “cheque en blanco” para ejecutar las reformas de fondo que prometió en campaña.

El fin del “excepcionalismo” costarricense

Durante décadas, Costa Rica fue el faro de la paz y las libertades civiles en una región convulsa. Sin embargo, la actual crisis de seguridad —con una tasa récord de 17 asesinatos por cada 100.000 habitantes— dinamitó la confianza en el sistema tradicional.

La propuesta central de Fernández es la emulación del modelo de seguridad de Nayib Bukele. Sus ejes principales incluyen:

  • Megacárcel de Máxima Seguridad: La construcción del Centro de Alta Contención del Crimen Organizado (Cacco), con capacidad para más de 5.000 reclusos.

  • Estados de Excepción: La implementación de regímenes especiales en zonas críticas dominadas por el narcotráfico.

  • Endurecimiento de Penas: Una revisión total del Código Penal para eliminar beneficios a delincuentes vinculados al crimen organizado.

Entre el mandato popular y el temor al autoritarismo

En su discurso de victoria, Fernández intentó calmar las aguas internacionales asegurando que bajo su mando “nunca” se permitirá el autoritarismo. No obstante, sus palabras hacia la oposición y las instituciones fueron tajantes: “El cambio será profundo e irreversible”.

Por su parte, el candidato derrotado, Álvaro Ramos, reconoció los resultados pero advirtió sobre los riesgos de desmantelar los contrapesos del Estado. Voces de peso internacional, como el Nobel de la Paz Oscar Arias, han expresado que la democracia costarricense enfrenta hoy su mayor desafío de supervivencia.

Un nuevo mapa político en América Latina

El triunfo de Fernández no solo impacta a nivel local, sino que consolida la tendencia de la derecha en el continente, sumándose a las recientes victorias en la región. Con el Cartel del Caribe Sur operando activamente en los puertos del país, la nueva presidenta asume con la urgencia de recuperar el control territorial en una nación donde el costo de vida y la desigualdad siguen siendo deudas pendientes pese a la baja de la pobreza al 15,2%.


Perfil de la elección 2026

Candidato Tendencia Porcentaje Propuesta Eje
Laura Fernández Derecha (Oficialismo) 48,3% Mano dura / Modelo Bukele
Álvaro Ramos Centroizquierda 33,4% Institucionalidad / Enfoque social