Estados Unidos sucumbe este lunes ante el embate de “Fern”, una tormenta invernal de proporciones históricas que ha sumido a más de dos tercios del país en un estado de parálisis y emergencia. Con un saldo trágico que ya alcanza las 21 víctimas fatales, el fenómeno no solo destaca por sus temperaturas récord, sino por su capacidad para desarticular la infraestructura básica desde Texas hasta la frontera con Canadá.

Según el último reporte del Servicio Nacional de Meteorología (NWS), aproximadamente el 75% de la población estadounidense se encuentra bajo algún tipo de advertencia por frío extremo. Las autoridades han sido tajantes: el riesgo de muerte por exposición o accidentes en superficies congeladas es crítico.

Crónica de una tragedia multiestatal

El impacto humano de la tormenta se distribuye en geografías poco habituadas a estos rigores, lo que ha multiplicado la letalidad del evento:

  • Texas: Se confirmaron tres fallecidos, incluyendo una adolescente de 16 años en un trágico accidente de recreación. El recuerdo del colapso energético de 2021 sobrevuela el estado mientras las autoridades luchan por mantener la red en pie.

  • Nueva York: El alcalde Zohran Mamdani reportó el hallazgo de cinco personas fallecidas a la intemperie durante el fin de semana. Aunque la relación directa con el clima está bajo investigación, Mamdani sentenció: “No hay un recordatorio más poderoso del peligro del frío extremo”.

  • Luisiana: Dos muertes por hipotermia subrayan la vulnerabilidad de los estados del sur ante la falta de preparación para el frío polar.

Un país desconectado: Apagones y caos aéreo

La infraestructura estadounidense muestra fisuras ante el peso del hielo y la nieve acumulada. El sitio especializado PowerOutage.us reportó picos de más de 840.000 usuarios sin electricidad, siendo Tennessee el epicentro del desastre energético con más de 300.000 clientes a oscuras.

En los cielos, la situación es de parálisis total. Los datos de FlightAware revelan una cifra sin precedentes desde la pandemia:

  1. Más de 19.000 vuelos cancelados durante el fin de semana.

  2. Cierre preventivo de oficinas federales en Washington D.C.

  3. Desabastecimiento en supermercados de la costa este ante la previsión de que el temporal se extienda hasta mediados de semana.


El factor político: Reacciones desde la Casa Blanca

Desde su residencia, el presidente Donald Trump ha utilizado sus canales oficiales para asegurar que el Gobierno federal está en contacto permanente con los gobernadores. Sin embargo, no evitó la polémica al recurrir a su habitual ironía sobre el calentamiento global frente a las temperaturas de -40 °C registradas en el Medio Oeste. Mientras tanto, la FEMA ya ha comenzado a liberar fondos de emergencia para los 17 estados que se encuentran en alerta máxima.

El pronóstico para las próximas 48 horas es reservado: los meteorólogos advierten sobre el fenómeno de recongelamiento, que convertirá las carreteras en trampas mortales incluso si las nevadas cesan.


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Los estragos de la tormenta invernal en EE. UU.

Este video detalla las consecuencias fatales y los cortes de energía masivos que han dejado a miles de ciudadanos en situaciones de extrema vulnerabilidad durante este temporal.