En un duro editorial, el periodista analizó los indicadores económicos actuales, comparándolos con los niveles de 2015. Denunció que la confianza de los mercados no responde a una mejora económica, sino a la garantía de un ajuste social extremo y al endeudamiento externo.


En el marco de la reciente caída del Riesgo País por debajo de los 500 puntos, el periodista Víctor Hugo Morales utilizó su espacio radial para desglosar lo que considera la “letra chica” del festejo oficialista. Según Morales, el optimismo de las portadas de los principales medios nacionales oculta una realidad de deuda creciente y deterioro social.

La paradoja de la deuda y los mercados

El análisis comenzó con una cifra contundente: la deuda bruta argentina alcanzó los U$S 443.000 millones en noviembre pasado. Morales destacó que, bajo la gestión de Javier Milei, este pasivo se incrementó en U$S 75.000 millones, contradiciendo el discurso de austeridad absoluta.

Para el editorialista, la baja del Riesgo País —indicador elaborado por el banco JP Morgan— no es un certificado de buena salud económica, sino una medición de la capacidad de pago a cualquier precio.

“El mercado dice: ‘Este tipo es capaz de hacerlo’. ¿Hacer qué? El desastre de la deuda interna para juntar la plata de ellos. La lógica es: ‘Si los tiene que matar, los mata, pero te va a pagar’”, sentenció Morales.

Comparativa histórica: 2015 vs. 2026

Uno de los puntos centrales del editorial fue la comparación con el cierre del mandato de Cristina Fernández de Kirchner en 2015. Morales recordó que, en aquel entonces, el Riesgo País se encontraba en niveles inferiores a los actuales, pero con una matriz económica sustancialmente distinta:

  • En 2015: Economía con altos niveles de empleo, salarios competitivos e inversiones, tras la cancelación de la deuda con el FMI.

  • En 2026: Niveles similares de riesgo financiero, pero alcanzados mediante el recorte en salud, educación, cultura y un contexto de hambre creciente.

La Reforma Laboral como “Prueba de Fidelidad”

Hacia el final de su intervención, Morales advirtió que el próximo paso para “blindar” la confianza de los mercados es la aprobación de la reforma laboral. Según su visión, si el Congreso avanza con este proyecto, se consolidará un modelo de precarización donde el trabajador quedará fuera de los presupuestos futuros.

“A hierro caliente seremos ‘ganado’ con la sigla FMI”, concluyó, diferenciando lo que calificó como una victoria financiera de la realidad humana que atraviesa el país, donde la brecha entre la satisfacción de los mercados y las necesidades básicas de la población parece ser cada vez más profunda.