En una jornada marcada por el optimismo de los mercados, el índice que elabora el JP Morgan se desplomó hasta los 493 puntos básicos, quebrando una barrera psicológica y técnica que no se veía desde junio de 2018. Este retroceso del 3,9% en un solo día consolida una tendencia que posiciona a la Argentina nuevamente en el radar de los inversores internacionales.

Los pilares del “humor financiero”

La caída del indicador no es fortuita, sino que responde a una combinación de factores que el mercado comenzó a ponderar positivamente:

  • Acumulación de Reservas: El Banco Central (BCRA) sostiene una racha compradora de tres semanas, sumando US$ 1.017 millones a sus arcas en lo que va de enero. Esto eleva las reservas brutas a niveles no vistos desde 2021.

  • Rally de Bonos Soberanos: Los títulos de deuda (Bonares y Globales) operan con alzas de hasta el 1,77%, lo que empuja el rendimiento de Argentina hacia el terreno de una sola cifra (cerca del 9% anual).

  • Solidez Política y Fiscal: Los analistas coinciden en que la menor incertidumbre política y el mantenimiento del superávit fiscal están forjando un nuevo equilibrio de expectativas.


¿Regreso a los mercados globales?

La gran pregunta en las mesas de dinero de la City es cuándo el Gobierno aprovechará este “viento de cola” para emitir deuda externa. El caso reciente de Ecuador, que salió al mercado con una tasa del 8,75%, sirve como espejo para la Argentina.

“No luce descabellado pensar en que la Argentina pueda volver a emitir en el mercado internacional; la acumulación de reservas será la llave para que esa tasa sea la menor posible”, explica Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS.


Euforia en la Bolsa y calma cambiaria

El optimismo se trasladó también al panel de acciones. El índice Merval subió un 2,7%, alcanzando un valor equivalente a US$ 2.129, su cifra más alta en un año. Empresas como Cresud y BBVA lideraron las subas con saltos cercanos al 9% en Nueva York.

En el frente cambiario, la estabilidad fue la norma:

  • Dólar MEP: $1.467,81 (estable).

  • Contado con Liqui (CCL): $1.516 (en leve baja).

  • Dólar Oficial: $1.440,37 (con el crawling peg administrado).

Esta calma en las cotizaciones paralelas refleja un proceso de “desdolarización” de carteras, donde los inversores prefieren instrumentos en pesos ante la expectativa de una inflación en descenso y tasas reales que vuelven a ser atractivas.