Lo que comenzó como un frente ártico se ha transformado en una de las tormentas invernales más mortíferas de la última década. El temporal, que ya afecta a dos tercios del territorio estadounidense, mantiene temperaturas de congelación extrema mientras el recuento de víctimas fatales asciende a 30 personas, en un escenario de parálisis logística sin precedentes desde la pandemia.

Un país bajo el hielo: cifras del desastre

La ferocidad del clima no solo se mide en grados bajo cero, sino en el colapso de los servicios básicos y la infraestructura:

  • Víctimas fatales: Se han confirmado decesos en Nueva York, Texas, Arkansas, Tennessee y Maine (donde un accidente aéreo vinculado al temporal dejó 7 muertos). Las causas principales incluyen hipotermia y accidentes viales.

  • Caos aéreo: Tan solo el lunes se registraron más de 8.000 cancelaciones de vuelos. Aeropuertos clave como LaGuardia y Reagan National operaron con una operatividad cercana al 0%.

  • Cortes de energía: Más de 750.000 hogares y empresas permanecen sin suministro eléctrico, enfrentando temperaturas que en ciudades como Pittsburgh han alcanzado sensaciones térmicas de -31°C.


Impacto social y medidas de emergencia

La magnitud de la tormenta “Fern” ha obligado a los gobernadores de al menos 20 estados a declarar el estado de emergencia. La suspensión de clases presenciales es total en gran parte del Noreste y el Medio Oeste, obligando a medio millón de estudiantes a regresar a la modalidad virtual para evitar desplazamientos peligrosos.

“Estamos ante un fenómeno de una extensión inusual y larga duración”, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).

En el sur, una región poco habituada a estas condiciones, el colapso de la red eléctrica en estados como Misisipi ha generado una crisis humanitaria, con refugios de emergencia trabajando al límite de su capacidad para proteger a la población vulnerable del frío ártico.


Pronóstico: el frío no da tregua

A pesar de que el núcleo de la tormenta comienza a desplazarse hacia el Atlántico, los expertos advierten que la masa de aire ártico persistirá durante el resto de la semana. Se espera que las temperaturas en los 48 estados contiguos se mantengan en niveles mínimos históricos, dificultando las tareas de rescate y la restauración de los servicios básicos.